CURSO DE TAROT : EL DIABLO

EL DIABLO, príncipe de la materia, está representado bajo el terrorífico aspecto de Baphomet templario: cabeza y patas de cabra, ijares velludos y senos femeninos.

 

La pareja encadenada representa la dependencia, la falta de libertad, el vicio, indica que estamos siendo manipulados. Si observamos la carta podemos apreciar que las cadenas que atan a las figuras están lo suficientemente sueltas como para librarse de ellas en cualquier momento en que lo decidamos y aunque esa liberación no sea fácil, no es imposible.

Las dos figuras tienen rabo, lo que representa nuestra naturaleza animal.

 

En la cabeza, la figura del DIABLO lleva un pentagrama invertido, símbolo de la magia negra.

 

En el Tarot, la representación simbólica del DIABLO, es una clara burla de dos arcanos anteriores, LOS ENAMORADOS y EL SUMO SACERDOTE.

En la parodia de LOS ENAMORADOS, en lugar del ángel que revolotea sobre los ENAMORADOS, aquí está entre ellos EL DIABLO, maldiciendo al hombre y a la mujer, más que bendiciéndolos. Ellos que, alguna vez estuvieron conectados uno al otro por el amor, están ahora atados al DIABLO por sus cadenas de vicio e ignorancia

En la parodia del SUMO SACERDOTE es la mano del DIABLO quien le imita, pero lo pervierte. El verdadero SUMO SACERDOTE  ofrece sabiduría espiritual y nos llama con una mano abierta. El gesto del DIABLO esconde sus verdaderas intenciones, en realidad no imparte sabiduría alguna.

 

La gran antorcha volcada hacia la tierra que sostiene en la mano derecha simboliza el fuego ardiente que hay en el hombre.

 

EL DIABLO es junto el arcano de LA MUERTE la otra carta cuyo significado es generalmente mal entendido. En nuestro mundo moderno no nos gusta pensar que en todos hay una semilla de negatividad, por lo que asumimos que todo lo malo que sucede es obra de algún Demonio exterior a nosotros, que debe ser evitado. Pero, en realidad, la gente no hace cosas malas porque una fuente exterior controle sus acciones. Las hacen porque se está expresando la parte negativa de su propia personalidad. Negar esta parte es darle poder sobre nosotros y permitirle que domine nuestra vida, hasta que un día nos destruya.

 

Es el arcano de la materialidad. Hemos de ser conscientes de la trascendencia de esta carta, ya que se trata de una energía muy fuerte y pesada, que si se dirige mal puede traer serios problemas.

 

En nuestra realización y supervivencia existen energías necesarias para nuestra evolución como son el vigor físico, la vitalidad o la energía sexual, que si son bien dirigidas pueden transformarse en energías creativas. Y todas pueden encontrarse en la figura DEL DIABLO. Si las utilizamos consciente y equilibradamente descubriremos en nosotros un fuerte dominio, poder, gran capacidad de administración, con relación a la parte material de la vida, salud y bienestar. Sin embargo, nos enfrenta también a nuestro YO más oscuro, con todo lo que se oculta dentro de nosotros como miedos, tensiones, conflictos y verguenzas que nos causan repugnancia y que tratamos de reprimir en nosotros y detestamos en los demás.

 

No es una fuerza que ataca desde el exterior, sino un cáncer que nos devora desde dentro y que cuando tiene el poder, todo se vuelve cabeza abajo, de ahí el Pentagrama invertido.

Cuando nos sometemos a nuestro Diablo interno, nos sometemos al mismo tiempo a fuerzas del mundo exterior que nos dañan ya que permitimos que otros nos comprometan y controlen nuestras vidas, permitiendo que corrompan nuestros poderes creativos y los vuelvan contra nosotros mismos. Por lo tanto no somos víctimas de nadie más que de nosotros mismos.

 

EL DIABLO es una energía que nos encadena y controla, de la que hay que liberarse. Es una fuerza oscura, tentadora y provocativa. Su mundo es ilusorio, lleno de apariencias, de deseos y pasiones, que nos engaña sobre la existencia. En ello radica precisamente su peligrosidad. 

 

Si nos aliamos a él, tendremos la impresión de que hemos conseguido algo bueno hasta que nos demos cuenta de que hemos caído en una trampa.

 

EL DIABLO refleja todos los excesos, cualquier tipo de vicio, que aunque parezcan agradables, con el paso del tiempo se vuelven destructivos. Son dependencias que pueden llevar a una exclavitud emocional o física; tentaciones de todo tipo. Representa todas las cosas sobre las que perdemos el control

 

Cuando en una lectura aparece la carta DEL DIABLO suele mostrar que la persona que consulta o hacia quien va dirigida la tirada, no tiene el control de su vida, perdio su libertad, algunas veces como resultado de sus propias acciones

 

PLANO AFECTIVO

Relaciones basadas únicamente en el placer sin sentimiento. Relaciones extraconyugales. Obsesión. Pasión, fascinación, atracción fortísima. Conquista amorosa gracias al dinero o al prestigio más que al afecto.

 

PLANO PROFESIONAL 

Ëxito pero problemas para poder encontrar el tiempo libre o por un ambiente hostil por críticas despiadadas, enemistad en el ambiente profesional

 

PLANO ECONÓMICO

Negocios y dinero utilizado como instrumento de poder y conquista. 

Riqueza, lujo con avaricia 

Préstamos arriesgados

Socios poco honrados

 

SÍNTESIS

* Arrogancia, pereza, superficialidad, maldad, violencia, sadismo, fanatismo

 * Excesos, desequilibrios, abuso de poder, estafa, mentira, explotación, tiranía.

* Disputas, venganza, destrucción, vicio, tentaciones

* Traición, celos, relaciones intensas

* Período difícil, préstamos arriesgados

 

CONSEJO:

DESCONFÍA DE TODO Y DE TODOS. LA SITUACIÓN ES ENGAÑOSA

 

TAROT SABIDURÍA METAFÍSICA  -MARA-


Compartir

Twitter Share on Google+